Lectura de pliegos
Extracción de requisitos, criterios de valoración y documentación exigida, con la matriz de cumplimiento montada y la referencia a la página de origen. La decisión de presentarse o no la seguimos tomando nosotros.
Empezamos automatizando nuestro propio trabajo
Llevábamos años leyendo pliegos de doscientas páginas a mano, buscando en un archivo de proyectos que solo entendía quien lo había creado, y comprobando artículo por artículo si una solución cumplía la normativa. Nadie nos contó dónde se pierde el tiempo en una oficina técnica. Lo perdimos nosotros.
De ahí salió el software que usamos a diario. No es un producto que compramos y revendemos, es lo que construimos para dejar de hacer a mano lo que no requiere criterio.
Los cuatro sitios donde más tiempo se iba
Extracción de requisitos, criterios de valoración y documentación exigida, con la matriz de cumplimiento montada y la referencia a la página de origen. La decisión de presentarse o no la seguimos tomando nosotros.
Búsqueda sobre veinte años de proyectos, mediciones y precios. Preguntar cuánto costó el metro cúbico de hormigón en una obra de 2019 dejó de ser una tarde de trabajo.
Ordenación de documentación de un procedimiento: actas, correos, certificaciones y fotografías situadas en su fecha. El dictamen lo firma un perito, pero el trabajo previo de ordenar ya no ocupa días.
Consulta sobre CTE, normativa autonómica y ordenanzas municipales, con la cita literal del artículo. Sirve para localizar el precepto, no para interpretarlo.
Trabajamos con documentación que no puede salir de aquí
Un procedimiento judicial en curso, el pliego de una licitación en estudio, los planos de un cliente. Nada de eso se sube a un servicio ajeno. Los sistemas que montamos funcionan dentro de la red, sobre servidores propios, y la documentación no sale.
No es una postura ideológica sobre la nube. Es que la confidencialidad de un encargo pericial no admite matices, y preferimos poder responder de dónde está cada archivo.
El sistema se llama LuzIA
Lo que empezó siendo una herramienta interna acabó siendo un producto. Se desarrolla y se comercializa desde UnoMásEnLaOficina, nuestra línea dedicada a oficinas técnicas de constructoras, con su propio equipo, sus planes y su proceso de implantación.
Allí está todo lo que aquí no vas a encontrar: qué automatiza, cuánto cuesta, cómo se instala y qué pasa el segundo año. Aquí solo contamos de dónde salió.